4T consuma en el Senado la reforma que impide doble nacionalidad en candidaturas a la presidencia
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el Senado de la República, la mayoría oficialista aprobó la reforma que impide la doble nacionalidad para ser presidente de la República o gobernador de un estado, así como para la jefatura de Gobierno de la capital mexicana.
Con 86 votos a favor y 42 en contra, la mayoría oficialista aprobó en lo general y lo particular la reforma que establece que quien ejerza el cargo no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, ni invocar ante autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana.
Pese a que el senador Luis Armando Melgar del PVEM votó en contra, con el sufragio del legislador sin partido Enrique Inzunza los partidos de la Cuarta Transformación avalaron la reforma en lo general. En la discusión en lo particular se presentaron tres reservas. Todas fueron rechazadas.
Así, la reforma propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum fue avalada por el Senado en lo general y lo particular. Ahora la reforma será enviada a los congresos locales para que alcance rango constitucional.
Oposición en contra
El senador del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, anunció su voto en contra de la reforma porque, dijo, México no puede castigar a sus hijos por haber construido una vida del otro lado de la frontera y aseveró que tener otra nacionalidad no convierte a nadie en enemigo de la patria.
“La posición del PRI es clara y contundente, rechazamos que se utilice la Constitución para crear mexicanos de primera y mexicanos de segunda.
“Morena pretende presentarse como defensor de los migrantes, mientras los coloca y les pone una barrera para participar en la conducción y de propiamente lo que hacen en su país. Los quiere presentes cuando mandan dinero, pero los quiere ausentes cuando aspiran a gobernar”, enfatizó.
Por su parte, el senador del PAN, Francisco Javier Ramírez Acuña, consideró que uno de los mayores avances en materia de derechos humanos en México fue aprobar la reforma que permitió a las y los mexicanos tener una doble nacionalidad.
Sin embargo, resaltó que ahora se pretende que la doble nacionalidad constituya un riesgo político o de seguridad nacional, al grado de obligar a quien aspire a la presidencia de la República o a una gubernatura a renunciar a tener un pasaporte extranjero.
“Esto resulta una visión chovinista, patriotera, acomplejada, incluso carente de rigor científico, pues supone que los derechos humanos o el sentido patriótico los define un documento y no una actitud o la propia dignidad o convicción de los mexicanos.
“Si repasamos nuestra historia, las peores traiciones a la patria han sido cometidas por mexicanos con plenos derechos políticos y de nacionalidad incuestionable.

