Familiares de personas desaparecidas por la Marina piden a Sheinbaum que frene el acoso
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Familiares de víctimas de desaparición forzada atribuida a elementos de la Secretaría de Marina (Semar) exigieron la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para cesar los actos de intimidación, acoso y hostigamiento de elementos navales en su contra para que dejen de exigir justicia, en un caso que se encuentra en completa impunidad.
En una carta dirigida a la mandataria y a la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), madres y esposas del llamado Caso Tamaulipas acusaron que desde el pasado mes de septiembre enfrentan “acechantes patrullajes de la Marina”, con el objetivo de “intimidarnos y vengarse de nosotros por el hecho de seguir exigiendo justicia y la aparición con vida de nuestros familiares”.
Constituidas en el colectivo Buscando mi razón de ser, madres y esposas de los desaparecidos del Caso Tamaulipas, por hechos ocurridos entre febrero y mayo de 2018 y que considera la desaparición forzada de al menos 50 personas por elementos de la Marina, de los cuales sólo 37 fueron reconocidos por la CNDH en la recomendación 36VG/2020, presentaron este jueves a la Oficialía de Partes de la Presidencia, una carta en la que urgen ser protegidas.
Además de la alerta por el hostigamiento, los familiares recordaron que el caso se encuentra en completa impunida, pues “de 30 marinos que fueron detenidos en abril de 2021 hoy no queda ninguno en prisión, todos han sido absueltos por jueces corruptos, sumisos y traidores al pueblo de México”.
El documento también fue presentado a la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, toda vez que desde junio de 2018 cuentan con medidas cautelares emitidas por la CNDH, en las que se instruyó a la Semar a evitar que sus elementos se acercasen a las familias de las víctimas de desaparición forzada.
Las firmantes solicitaron a Sheinbaum Pardo “su urgente intervención”, ya que, desde los primeros días de septiembre, efectivos de la Marina han acudido a sus domicilios “utilizando vehículos oficiales color gris, sin números económicos visibles y otros en vehículos de reciente modelo color blanco”, en un afán intimidatorio.

