Ampliación del Puerto de Manzanillo, la obra del PRIAN que refuerza Morena
MANZANILLO, Col.– Calificado como una obra de corte “neoliberal”, con orígenes en los gobiernos del panista Felipe Calderón Hinojosa y el priista Enrique Peña Nieto, el Puerto Nuevo Manzanillo Cuyutlán es considerado ya el megaproyecto insignia del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Apenas unas semanas después del inicio de su administración, la mandataria dio el banderazo de salida a los trabajos de la terminal portuaria, aunque en ese momento la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Manzanillo, responsable de la ejecución de la obra, ni siquiera había sometido a evaluación de la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat) la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Pasaron más de cuatro meses desde que la jefa del Ejecutivo federal diera luz verde al proyecto para que la Asipona entregara a la Semarnat, el 3 de abril último, la solicitud de autorización ambiental y la MIA de la primera etapa del “Desarrollo del Puerto Nuevo Manzanillo, en el Vaso II de la Laguna de Cuyutlán, Col.”.
Sin embargo, dos semanas después, hasta el cierre de esta edición, el contenido del estudio de impacto ambiental permanecía oculto a los ojos de la población, pues no había sido publicado, como lo señala la propia normatividad federal, en el sitio web de la dependencia encargada de la preservación del ambiente.

