Impulsan nueva generación de científicas en el marco del Día Internacional de la Niña

Impulsan nueva generación de científicas en el marco del Día Internacional de la Niña

“Cuando a las infancias les dicen: ‘Dibuja un hombre científico’, dibujan a Einstein, a Darwin, y cuando les dicen: ‘Dibuja a una mujer científica’, no saben a quién dibujar. Entonces, eso es lo que hace falta”, afirma Miriam Carrillo, física, museóloga y divulgadora científica, quien desde hace años trabaja en la promoción de estas vocaciones entre las niñas.

En un mundo que avanza a pasos agigantados gracias a la ciencia y la tecnología, México enfrenta un desafío crucial para su desarrollo: cerrar la brecha de género en los campos STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), sólo 28 mujeres de cada 100 profesionistas en México son parte de los STEM.

“Principalmente en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, que se llaman STEM, hay una menor participación de mujeres. La idea es generar estas oportunidades para que más niñas y jóvenes se sientan parte o sientan que pertenecen a esas áreas”, explica Miriam Carrillo a Excélsior, en el marco del Día Internacional de la Niña.

UNA PUERTA AL UNIVERSO

Miriam Carrillo llegó a la ciencia orientada por las estrellas. De niña, un telescopio la llevó a la astronomía y a la física.

“Yo vivía en Tlaxcala. Había cielos despejados y demás. A mí me encantaba siempre hacerme la pregunta de por qué pasan las cosas. Siempre fui muy curiosa, aunque era muy callada, muy introvertida. Me encantaba observar el atardecer, que si el arcoíris, que si las estrellas, incluso armar y desarmar cosas, ver qué tienen adentro.

“Yo tenía hermanos más grandes, ingenieros, y mi familia me permitió seguir estudiando. Entonces, cuando elegí esa carrera fue porque un tío me regaló un telescopio y entonces eso me abrió una puerta al universo”, cuenta la astrofísica, jefa de Fomento del Conocimiento en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Su ingreso a la ciencia no fue fácil. Tuvo que librar la falta de una universidad en su estado que impartiera la licenciatura en física, además de hacer frente a rezagos en matemáticas.

“Sabía que tenía que echarle ganas a las matemáticas, que necesitaba esto y esto y esto… hice mi examen para la universidad. En la primera oportunidad no me quedé y pues realmente eso te hace sentir súper vulnerable, no apta para esa parte y entonces dije: ‘Bueno, tienes que llorar y gritar, pero seguir preparándote para poder hacerlo”, relata.

Para Carrillo, quien fue mentora en el programa Niñas STEM, encabezado por la SEP, la ideología y estereotipos de las propias familias son de los principales impedimentos para que las niñas formen parte de la ciencia y la tecnología, por lo que las iniciativas deben ser integrales y trabajarse con las familias, no sólo con las estudiantes.

Además, la falta de referentes es un problema clave, ya que muchas niñas y jóvenes no se ven reflejadas o no tienen modelos de rol visibles en las áreas STEM, lo que influye en que elijan otras carreras al llegar al bachillerato.

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