Manolo Jiménez: Caso del alcalde Manzo, consecuencia de la política de “Abrazos, no balazos”
Tras lamentar el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, calificó al edil como “un héroe y un hombre echado para adelante” por enfrentar a la delincuencia organizada en su municipio.
Jiménez Salinas afirmó que hechos como este son una consecuencia directa de la política federal de “Abrazos, no balazos”, implementada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. “Esa estrategia solo empoderó a los delincuentes y debilitó la autoridad”, señaló.
El mandatario coahuilense sostuvo que tragedias como la de Uruapan fortalecen la determinación de gobiernos estatales y municipales para seguir enfrentando con firmeza al crimen organizado, y reiteró que la seguridad debe basarse en el fortalecimiento de las policías locales, con capacitación, equipamiento y respaldo institucional.
Asimismo, consideró que la actual estrategia de seguridad del gobierno federal “va en la dirección correcta”, pero insistió en que debe dejarse atrás la herencia de la administración anterior, la cual dijo dejó un país con territorios dominados por la delincuencia.

