Stand Up Político
En Coahuila volvió a quedar claro quiénes entienden la responsabilidad de gobernar y quiénes prefieren obedecer consignas. Mientras PRI, PAN, UDC y PV avalaron un presupuesto histórico que destina más de 4 mil millones de pesos a seguridad —blindando a un estado que hoy es referente nacional—, Morena y PT optaron por el voto automático en contra, no por falta de información ni por objeciones técnicas, sino por disciplina política dictada desde el centro. El paquete fue discutido, desmenuzado y presentado con finanzas sanas, sin deuda nueva y con resultados comprobables, pero aun así fue rechazado por quienes, paradójicamente, a nivel federal han disparado la deuda pública. La incongruencia es evidente: bloquear recursos para seguridad, desarrollo y bienestar en un estado que hace bien las cosas no es oposición responsable, es mezquindad política. Y cuando se juega con presupuestos, se juega con la tranquilidad de la gente.
Adicciones
En contraste con la grilla estéril, en el Congreso de Coahuila también se pueden construir acuerdos de fondo. La aprobación unánime de la Ley para la Regulación de Establecimientos Privados para la Atención a las Adicciones confirma que cuando el tema es sensible y humano, sí es posible anteponer el interés público. La iniciativa del diputado Jorge Arturo Valdés Flores no solo pone orden en un sector históricamente abandonado, sino que cierra la puerta a abusos, internamientos forzosos y violaciones a derechos humanos, alineando al estado con estándares federales y criterios técnicos de CONASAMA. Aquí no hubo bloqueos ni consignas: hubo consenso, responsabilidad y una señal clara de que en Coahuila la salud mental y la dignidad de las personas no son moneda de cambio político.
Puro jale
Y para que nadie se confunda —porque aquí el guiño es con humor—, hasta el “Arqui Juve” debería estar atento a lo que viene. No por política, sino porque el programa Mejora Coahuila ya anunció que entrará de lleno al tema de apoyo a la vivienda, un terreno que él domina desde la divulgación en redes sobre construcción. Así lo adelantó Gabriel Elizondo, director general de Mejora Coahuila, quien continúa recorriendo colonias y ejidos, entregando sillas de ruedas, tarjetas de salud y apoyos alimenticios a quienes más lo necesitan. Sarcasmo aparte, el mensaje es claro: cuando el gobierno empieza a meterle mano a la vivienda social, el tema deja de ser discurso y se convierte en obra, y eso siempre merece atención.
Tradición
Y lejos del reflector político, hay gestos que hablan más fuerte que cualquier discurso. La síndica Marimar Arroyo mantiene viva una tradición que ya supera la década: llevar cenas navideñas a quienes menos tienen en Saltillo. Cada platillo representa algo simple pero poderoso —una comida caliente y una sonrisa en Navidad—, recordando que la política también se construye desde la empatía y la constancia. En tiempos de tanto ruido, acciones así siguen marcando la diferencia donde más importa.

