«La prensa en México no está silenciada»: Roberto Velasco responde a editora del WSJ
CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- El canciller Roberto Velasco Álvarez, en una columna publicada en el Wall Street Journal, rechazó el planteamiento de un texto firmado por la periodista Mary O’Grady en el cual planteó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo busca “amordazar” a la prensa mexicana y “estrangular” al pluralismo democrático en el país.
“México vive el momento más libre y democrático de su historia”, aseveró el joven titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en la columna que envió al diario estadunidense, en el que planteó que “a pesar de lo que sostiene Mary O’Grady, la prensa en México no está silenciada”, y acusó a la editorialista de utilizar “retórica” para determinar que el gobierno de Sheinbaum está censurando a los medios.
En un texto publicado el pasado 16 de agosto, la periodista estadunidense escribió que la iniciativa presidencial para defender los derechos de las audiencias coloca al gobierno como “árbitro de la verdad”, con lo que “abre la puerta a la censura”, en una búsqueda de concretar el proyecto del expresidente Andrés Manuel López Obrador de dotar de un “poder perpetuo a Morena”.
En su respuesta, Velasco sostuvo que los lineamientos para el derecho de las audiencias “no crean ningún árbitro de la verdad”, e insistió en que los defensores de las audiencias “no se extienden a la prensa escrita”.
El canciller también subrayó que “una de las dos cadenas de televisión más grandes de México ha mantenido una línea editorial abiertamente crítica hacia este gobierno”, una referencia evidente a TV Azteca, del multimillonario Ricardo Salinas Pliego, y que a pesar de ello “su concesión permanece intacta y sus periodistas expresan libremente lo que piensan”.
Según Velasco, las conferencias matutinas de Claudia Sheinbaum ofrecen a los medios un acceso diario a la presidenta, lo cual contrasta con los tiempos del PRI en los que “un solo partido controló el espectro radioeléctrico y gobernó para unos cuantos, mientras que los periodistas rara vez tenían acceso al presidente”.

